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Cómo leer tu factura de la luz en España (sin volverte loco)
Las facturas españolas parecen un formulario fiscal diseñado para confundirte. Aquí tienes la guía de 6 minutos que convierte cuatro páginas de jerga en tres números que realmente importan.
Abre cualquier factura eléctrica española y encontrarás cuatro páginas de letra pequeña, tres tarifas distintas por kilovatio-hora y un vocabulario que hasta los nativos sufren. La buena noticia: solo necesitas entender tres números para saber si estás pagando de más. Vamos al grano.
Los tres números que realmente importan
Cualquier factura, sea cual sea el comercializador, se descompone en los mismos tres bloques. Encuéntralos en tu factura y ya tienes ganada la mitad de la batalla.
- Potencia contratada — lo que pagas solo por estar conectado a la red, cada día, incluso si te vas un mes de vacaciones.
- Consumo de energía — lo que pagas por la electricidad que realmente usas, medida en kilovatios-hora (kWh).
- Impuestos y otros — el impuesto eléctrico (5,11%), el alquiler del contador (alrededor de 0,81 €/mes) y el IVA (21%) que se suma encima de todo.
1. Potencia: el impuesto mensual silencioso
La potencia contratada son los kilovatios máximos que puedes consumir a la vez. Pon el lavavajillas, el horno y el aire al mismo tiempo y puede que salte el diferencial. La mayoría de viviendas se vendieron con 5,75 o 6,9 kW contratados porque era lo que necesitaba el anterior propietario en 2008. Tú casi seguro necesitas menos.
Un piso normal de 2 habitaciones funciona perfectamente con 3,45-4,6 kW. Una casa con electrodomésticos eléctricos suele necesitar 5,75 kW. Por encima de 6,9 kW es para hogares con calefacción eléctrica, bomba de piscina y punto de recarga combinados. Si pagas por 8 kW y solo tienes hervidor, horno y aire — estás literalmente pagando alquiler por una potencia que nunca vas a usar.
2. Consumo: la parte que sí puedes controlar
El consumo se mide en kWh y — desde 2021 — se divide en tres tramos horarios. La red española aplica precios distintos según cuándo consumas, para repartir la demanda a lo largo del día.
- Punta: Lunes-Viernes 10:00-14:00 y 18:00-22:00. Las horas más caras.
- Llano: Lunes-Viernes 08:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-00:00. Aproximadamente la mitad del precio punta.
- Valle: Lunes-Viernes 00:00-08:00 y todos los fines de semana y festivos. El más barato, a menudo un tercio del precio punta.
3. Impuestos: la parte inevitable
La sección de impuestos es donde la cosa se pone genuinamente deprimente. España cobra un impuesto eléctrico del 5,11%, añade 0,81 €/mes de alquiler del contador y luego suma el 21% de IVA encima de todo — incluyendo el propio impuesto. Sí, pagas impuestos sobre los impuestos. No puedes hacer nada directo al respecto, pero una factura base más baja significa un multiplicador más pequeño, así que cada euro ahorrado en potencia y consumo también te ahorra el 26,11% en impuestos acumulados.
Cómo detectar si estás pagando de más
Ahora puedes hacer la auditoría de 30 segundos del propietario. Coge tu factura más reciente y comprueba estas tres cosas:
- ¿Tienes más de 5,75 kW contratados para un hogar normal? Probablemente no debería ser así.
- ¿Más del 60% de tu consumo cae en franja punta? Puedes cambiar hábitos y ahorrar entre un 20% y un 30%.
- ¿Estás en PVPC (tarifa regulada) o en mercado libre? El PVPC sigue el precio mayorista hora a hora — genial en meses de baja demanda, doloroso en los picos de invierno.
Qué hacer ahora
Leer tu factura es el primer paso. El segundo es comparar lo que pagas por kWh y por kW contratado frente a las más de 10 comercializadoras del mercado español. Los precios van de 0,09 € a 0,18 € por kWh por exactamente los mismos electrones — la diferencia es puramente comercial. Nosotros hacemos la comparación gratis, te cambiamos a una oferta sólida de nuestra red de proveedores y tu nueva comercializadora se encarga de todo el papeleo. Tú no te mueves, los cables no se mueven, solo cambia la factura.